Soundtrack

Hace algún tiempo escribía nuestro director un cuento referente a #Soundtrack… inicios de lo que hoy quizás fue una idea (Cuento del libro: «100 locas historias contadas por un súper computador«):

78-     Sountrack

El sountrack de una película son aquellas canciones que en las escenas determinadas hacen que el momento sea único, inolvidable, especial, ahora bien vamos al cuento donde todo está tejido con canciones, donde se va desenvolviendo por cada una de esas melodías necesarias para desarrollar el ambiente perfecto.

Esa era la idea de aquel  imaginativo  emprendedor que quería plasmar  en la tienda virtual, donde las personas pudieran escoger las canciones preferidas,  que recopilarán según su gusto musical, su propio  disco de música digital  que permitiera al interesado compilar una tarjeta para regalar en momentos especiales, un proyecto ambicioso   y como resultado con grandes expectativas, su problema principal era que no tenía el capital para lograrlo… pero día a día se decía: «El sueño no ha terminado».

Conforme fueron pasando los días  y tras ellos como cadenitas los  meses conoció a su persona ideal, esa capaz de parar las horas de cada reloj, de la cual se llegó a enamorar locamente logrando afirmar su sueño. Se permitió ligar aquellos detalles del tiempo con su vida, aquella   fémina se encargó de prender la luz para ver su alma, le apoyó  de principio a fin con su proyecto.

Los dos lograron entrar dentro de su mundo donde en alguna parte no dibujaba la situación de como ella se llegó a enamorar del extraño de pelo largo, de aquel loco soñador con sangre de guerrero medieval.

Él quería preservar por siempre su imagen de cristal, la cual nunca podría romper,  quiso escribir la canción más bonita del mundo y no solo vivir de los bosquejos del proyecto que él había pensado desarrollar solo dejó de lado su sueño. En ese instante comprendió que no existía mañana ni después, estaba perdido en esta extraña historia de amor. Y, como todo en esta vida todo transcurre, por ello también el tiempo pasó.

El día especial de su consumación de amor se miraba iluminada y eterna, enfurecida y tranquila en el centro del altar, para él era extraño llegar a este momento. Hicieron su promesa de amor un día seis de mayo, lo que iba a pasar mañana no era momento de discutirlo, juntos disfrutaban de su presente.

Sentían que su unión iba a ser eterna mientras brillaran las estrellas y los ríos corrieran hacia el mar, su historia se tejió en un sueño loco, conduciéndolos a la realidad,  y dejando de lado ciertos proyectos individuales para crear los propios en conjunto.

Su luna de miel no fue tal, ese extraño ritual fue mutado de tal forma que ambos buscaron los bocetos del sueño de uno para que juntos pudieran materializarlo, aquel sountrack de vida estaba empezando a sonar. A veces llega la lluvia para limpiar las heridas, a veces solo una gota puede vencer la sequía, para ellos era un rio de deseos que culminaría en un mar de éxitos, pero que solo juntos lo lograrían.